Pequeños detalles para unos, grandes barreras para otros

In Proyectos Sociales by Mayte Aparisi

Realizar un proyecto editorial accesible para todas las personas, da igual si es en formato papel o app, es adentrarse en mundos desconocidos para la mayoría. Las dificultades físicas, psíquicas y/o sensoriales de muchas personas convierten acciones que, a simple vista parecen sencillas tales como leer, pintar, dibujar, ver, escuchar, aprender o comprender…, en tareas no solo complejas en ocasiones infranqueables. Participar en proyectos como los que actualmente nos ocupan en Feelinglab.com; narrar historias a través de juegos (app’s), de palabras, de sonidos y con ilustraciones nos está permitiendo detectar esas barreras, en ocasiones transparentes, para poder eliminarlas.

El placer de editar proyectos accesibles 

Así pues, aprendemos con sorpresa por ejemplo que la presencia de textos en mayúscula representa un gran problema para personas con deficiencia visual. Lo contrario de lo que hubiésemos imaginado. Pequeños detalles para unos pero grandes barreras para otros. Este artículo pretende compartir información que nuestro equipo ha estado recabado estas últimas semanas de las organizaciones expertas en la materia. Esta entrada quiere colaborar a difundir qué criterios debemos tener en cuenta a la hora de realizar proyectos accesibles. Pensamos que esta información puede ser  de utilidad a otros profesionales que en algún momento tengan necesidad de incorporar estos criterios a sus proyectos. 

Feelinglab.com vid uva

Adaptar textos, imágenes, sonidos y voz en off

Uno de los proyectos en curso tiene como objetivo principal desgranar la actividad diaria de una corporación pública que trabaja para los ciudadanos y ciudadanas. Sus acciones afectan prácticamente a todos los ámbitos sociales: economía, educación, agricultura, bienestar social, medioambiente, cultura, turismo, patrimonio, carreteras… Nuestro cometido consiste en narrar la institución de manera accesible y cercana a todos los públicos. Y también que la narración resulte divertida.

Cuando nos enfrentamos a un nuevo proyecto para una institución, empresa o marca, de la mano del cliente elegimos el soporte más adecuado con el que queremos llegar al público final, es decir, sobre qué soporte queremos plasmar la narración -papel o app-. En el caso que nos ocupa, hemos partido de un primer trabajo que llegará al destinatario/a en soporte papel, y que ha tenido una evolución lógica hacia una app. Y es con el desarrollo de la app cuando entran en juego muchas otras cuestiones en materia de accesibilidad, tales como el sonido, los colores, los subtítulos y la voz en off

Para nuestro proyecto de app accesible hemos tenido que adaptar textos, simplificar frases y expresiones y convertir ilustraciones en imágenes adecuadas para mini juegos. Todo un reto si tenemos en cuenta que además de contar la institución, que no es pequeña, queremos que nuestro proyecto sea didáctico y divertido. Nuestros destinatarios en esta ocasión son niños y niñas, personas mayores y personas con algún tipo de deficiencia, bien sea física, psíquica o sensorial.

CEDAT y Feelinglab.com

Lola Domingo, autora de la app; Ana Quintana, coordinadora de CEDAT y Mayte Aparisi, editora de FeelingLab

Para conseguir el rigor y que sea un proyecto accesible hemos contactado con la ayuda de dos instituciones que tenían mucho que aportarnos: el ‘área de Accesibilidad y diseño para todos‘ de CEDAT (Centro Especial de Empleo) de la UPV y la Fundación FSORD CV, que tiene como misión la inclusión en la sociedad de las personas sordas o con discapacidad auditiva en igualdad de condiciones que el resto de la ciudadanía. Información que viene a sumarse a la que, en proyectos anteriores, nos ha prestado Plena Inclusión CV. 

De la mano de CEDAT y de su coordinadora Ana Quintana hemos aprendido que para las personas con deficiencia visual los textos escritos en mayúsculas representan una barrera. Les dificulta la lectura. Casualmente habíamos elegido esa manera de escribir algunas frases para recalcar ciertas funciones de algunas áreas de la institución. Pero tras escuchar a Ana hemos eliminado todas las frases escritas en mayúsculas. De sentido común resultan otros criterios que nos transmite CEDAT: que los tipos de la letra sean de lectura fácil (arial, verdana…), y que en los textos haya un buen contraste entre la letra y el fondo.

Otras recomendaciones suyas: evitar escribir textos sobre fotografías porque también eso dificulta la lectura. Es importante el contraste de colores: si por ejemplo tenemos un fondo negro, las letras sobre el mismo estaría bien que fueran en amarillo, blanco; si es un fondo azul, las letras en contraste pueden ser blancas… En definitiva, colores claros sobre colores oscuros y viceversa. Aunque también tienen sus preferencias; los mejores fondos, los colores pastel y blanco.

Ana Quintana nos dice también que evitemos usar papeles con brillos, pero en nuestro caso siempre utilizamos papeles reciclados para facilitar a las personas que pinten y dibujen sobre el mismo… Pero como dice Ana ‘en realidad los papeles con brillo casi te diría que nos molestan a todos. Y en general plantear los proyectos accesibles hace que nos beneficiemos todos, incluso aquellas personas que creemos no tener ningún problema’.

FSORD y Feelinglab.com

Lola Domingo, autora de la app. Laura García y Mari Carmen Tos, responsables de accesibilidad FESORD. Mayte Aparisi, editora de FeelingLab

La fundación FESORD también colabora con nuestro proyecto y nos ayuda a eliminar las barreras de comunicación que pudiera presentar. La primera indicación de sus responsables del área ‘Llengua de signes i accesibilidad , Laura García y María Carmen Tos,  ha consistido en que para que un proyecto audiovisual -como es el caso de nuestra app- sea de inclusión plena los textos deben estar narrados también con la lengua de signos y acompañados de subtítulos.

Los profesionales de la Fundación FESORD traducirán toda la voz en off de la app a la lengua de signos y esos videos aparecerán en la parte superior y a la derecha. Ahí es donde deben estar y no en otro lugar.

Criterios a la hora de redactar los textos que aparecerán en subtítulos y serán traducidos al lenguaje de signos: utilizar frases sencillas, frases breves y no subordinadas. ‘Que no superen los 37 caracteres por línea’, nos dicen. En cuanto a los subtítulos -añaden- deben ser estáticos.

lengua signos Fesord

Y en aquellas partes de la app en las que aparezca música, la persona que traduce a la lengua de signos debe también informar de la música que está sonando para que la persona con deficiencias auditivas pueda contextualizar y conocer si lo que acompaña a las imágenes que está viendo es por ejemplo una música tradicional valenciana o una música de suspense, etc. De la mano de Laura y María también descubrimos que el alfabeto dactilológico es un complemento a la lengua de signos. Una de nuestras misiones en la app será explicar cómo se utiliza.

cangrejo y FeelingLab

Así que… si los cangrejos son capaces de girar su cuerpo y rotarlo para poder mirar de frente a quien se le ponga por delante, sorteando sus dificultades… claro que nosotros podemos esforzarnos por trabajar los proyectos, eliminar asperezas y hacerlos más accesibles para todas y todos, de manera que ninguna persona con dificultades tenga que hacer piruetas para poder leerlo, pintarlo, dibujarlo, escucharlo, entenderlo, jugarlo y disfrutarlo.

:)

Mayte Aparisi Cabrera

CEO FeelingLab